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La Confabulación de los Cínicos

Hipólito Yrigoyen los estigmatizó para siempre. A la casta que se apoderó de los partidos que habían construido la Nación, transfomándolos de organizaciones al servicio del progreso en instrumentos de sus propios intereses, los denominó “El régimen falaz y descreído.” Más tarde Perón, apelando a la calificación aristotélica, los condenó como oligarquía, deformación de la vida pública dentro de la cual los gobernantes se ocupan de sí mismos, dando la espalda a los intereses generales. Hoy se reitera la misma situación. Con mentiras, falacias, entrecruzamiento de intereses espurios, se ha construido un régimen oligárquico que medra con los recursos públicos, daña la economía de los que producen y trabajan y castiga a una Democracia que tenemos que defender con la verdad, el patriotismo y la defensa de los derechos e intereses permanentes de la Nación y su pueblo. TODO ES IGUAL NADA ES MEJOR No hay oficialismo ni oposición. Los detentadores del poder en los partidos políticos más importantes de la Argentina han conformado una unión de intereses propios, una oligarquía, una casta. Ponderables excepciones de verdaderos políticos que militan en esas organizaciones y en otras menores, combaten en desventaja contra aparatos sostenidos con los recursos que brotan de la corrupción, las dádivas, los cargos que no se desempeñan pero se rentan con los presupuestos de los tres niveles de gobierno. Merecen apoyo del pueblo los que libran esa desigual batalla por la dignidad y a favor del bienestar general. A pesar de ser atacados en sus propios partidos con descalificaciones que sus autores consideran hirientes para los nobles destinatarios, pero que se transforman en verdaderas condecoraciones ante la opinión pública. MEZCLAOS EN LA VIDRIERA Se ha conformado una verdadera confabulación de los cínicos. Una muy objetiva demostración de ello es el tratamiento que se ha dado a la reaparición de la aftosa. Hace meses que muchísimos productores, algunos dirigentes agropecuarios, veterinarios, gente del campo y vecinos de los pueblos de todo el país comprobaron en forma directa que la aftosa se había presentado nuevamente. Sin embargo, los pocos dirigentes, productores, profesionales o administradores de campos que lo afirmaban eran tildados de farsantes, mentirosos, locos y desestabilizadores. Atribuyéndoles simultáneamente, todo tipo de intencionalidades. Los autores de las diatribas fueron: funcionarios de todos los partidos y de todos los niveles de gobierno y ciertos dirigentes rurales. También, Secretarios de Estado, Gobernadores, Vicegobernadores, Periodistas especializados, el Presidente de la Sociedad Rural Argentina y otros dirigentes negaron en forma rotunda la aparición de la enfermedad en el convencimiento de que es posible negar hasta lo que la comunidad advierte directamente con sus sentidos. ¡Qué desprecio a la gente¡ ¡Que soberbia¡ ¡Que sentido de la impunidad que les anima a negar inclusive lo que cualquiera puede ver¡ Los daños que se han causado a productores del campo y a los propietarios de ferias, rematadores, etc. y a la economía de todo el país son enormes. ¡Que daño a la poca credibilidad que la gente conserva en las dirigencias. ¡ QUE FALTA DE RESPETO, QUE ATROPELLO A LA RAZÓN Ante esta manifiesta mentira, ante esta extraordinaria manifestación de la confabulación de los cínicos, no puede sorprender que se esté intentando ahora tapar la posible existencia de graves ilícitos en operaciones financieras. En reportaje radial, uno de los supuestos implicados en presuntas maniobras financieras ilegítimas, expresó que tiene trabajando en su apoyo a 59 abogados (¿Cuánto cuesta?); ¡Que manifestación de disponibilidades económicas¡ ¿Pueden los 2 diputados que lideran las investigaciones pagar aunque más no sea a 3 abogados?.Mientras tanto, en su participación en un programa de TV por cable, el Sr. Daniel Marx, Secretario de Financiamiento del Ministerio de Economía, manifestó, en coincidencia con el ex Vice Ministro de Economía de Menem, Orlando Ferreres, que Pou debería quedar y quedaría como Presidente del B.C.R.A. Ante semejante expresión de un miembro conspicuo del equipo económico, ¿Para qué el Presidente de la República ha dispuesto convocar a la Comisión Legislativa que debe dictaminar sobre la conducta de Pou? ¿Y, para qué dispuso la conformación de una Comisión Investigadora en la Cámara de Diputados? ¿Más máscaras? ¿Más simulación? ¿O un Secretario de Estado manda más que el Presidente?. Un prejuzgamiento incalificable por parte de Marx y un todavía más incalificable alzamiento de un funcionario contra una decisión presidencial. ¿Quién manda en la Argentina? El Presidente elegido por el pueblo o los poderes financieros o los funcionarios ligados al mismo. Se hostiga al trabajador y al productor. Se ampara y favorece la usura, aunque así se destruya la economía productiva, y se pretende que determinados ilícitos ni siquiera puedan ser investigados. ¿Quién reparará los daños que se han causado a miles de productores y a toda la economía argentina? No hay responsables ES LO MISMO UN BURRO QUE UN GRAN PROFESOR Manuel Herrera: es economista, ex Secretario de la Union Industrial Argentina, integrante del "Grupo Intersectorial Nacional" ( GIN ) y miembro de "Una Argentina de Iguales ( ARI )