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Como recuperar la …

Como recuperar la confianza económica

1. La Confianza: ¿ Psicología Barata o Economía en Serio ? En los últimos días ha irrumpido con inusitado vigor la moda de incurrir en un psicologismo de mal gusto para interpretar el delicadísimo, y sobrecogedor, cuadro económico que atraviesa el país. Más aun, la emergencia de esa moda ha corrido parejo con la confirmación de la situación de estancamiento arraigado que sufre la economía. Es obvio que la moda de referencia no es más que un grosero recurso escapista.

Machinea ha debido transparentar abruptamente el déficit de crecimiento. El año 2000 está perdido al respecto y van … Redujo las previsiones originales en un 50%: mencionó, en consecuencia, una expansión del PIB del 2%. Pero, luego, realizó una nueva revisión hacia abajo. Quizás, se requiera una revisión bajista adicional. En síntesis, por más que Economía elabore y " reelabore " las cifras trimestrales del PIB – para que el segundo trimestre del 2000 dé algo mejor que el primero -, vistas las cosas en adecuada perspectiva, la conclusión es categórica: en lo fundamental, estamos estancados !. Pero, resta algo aun peor. A la crisis de arrastre y a la decrepitud presente, hay que añadir perspectivas de recuperación muy magras y harto comprometidas. Este sentimiento o percepción es lo que más ocupa y preocupa. Muy probablemente, sea por esta gravitante razón, que nació el falso atajo del psicologismo como banal argumento retórico – justificatorio de la frustración objetiva que se vive. Los dichos de Raichman, el economista del FMI; las alusiones de funcionarios de primer nivel; las declaraciones de miembros – y de allegados – de la delegación Argentina a la Asamblea fondomonetarista de Praga, convergentes en resaltar la presunta tara de pesimismo como magno resorte explicativo , deben inscribirse en la dirección arriba apuntada. Es obvio que esta muletilla del pesimismo, es una música celestial para los que, de un modo u otro, detentan responsabilidad en lo concerniente a la estrategia económica prevaleciente. A la postre, el libreto psicologista descarga de culpas a los dirigentes y responsables primarios y convierte a la población en el villano de la película por su mórbida propensión pesimista. Redondo !, pero, groseramente falaz. 2. La Confianza es un Tema de Políticas. Las Alternativas Es obvio que la economía es una realidad que hacen los hombres; no es una " cosa " o una "entitácula". Pero, en su carácter de conjunto, se trata de una realidad humana objetivada u objetivándose. Vale hablar de confianza, de expectativas-Si la economía es algo humano, los comportamientos descansan, sin duda, en los talantes, en las disposiciones anímicas, en las percepciones que se tienen sobre las situaciones. De todos modos, al aludir a las perspectivas o expectativas, a la confianza o a la desconfianza, estos estadios se conectan con motivos fundados o infundados. Debemos enfatizar esta última referencia. Porque, si se la olvida, daría la impresión que la confianza operara como un maná que, arbitrariamente, baja, o no, del cielo, o como si fuera un deus et machinea. Y, no es así; la confianza se vértebra sobre la plausibilidad de los elementos relevantes en juego para la toma de decisiones. En otros palabras: lo crucial es que se tenga motivos valederos, fundados, para que se inspire la confianza. Pensar de otra forma, es postular el primado de la arbitrariedad absoluta. En definitiva, la pregunta clave es: ¿ las políticas o estrategias económicas en aplicación, dan razones fundadas para generar confianza, u accionan, precisamente, al revés ?.Se desliza el epicentro de la cuestión. Echamos menos el fardo frustráneo sobre la población ( la falacia psicologista ) y robustecemos la imputación de responsabilidad sobre los hacedores de la política económica y sobre aquellos grupos, círculos y/o personas que prestan amparo y aquiescencia cómplices a aquélla. Por lo tanto, la confianza 1 desconfianza es un asunto de políticas. Es un tópico de bases objetivas y no de puros caprichos. En este orden, trataré de " semblantear " las cuatro opciones de política económica primordiales que se perfilan en el escenario, y que pretenden dar respuesta condigna a la flagrante ausencia de confianza económica que hoy se registra en el país. Las opciones se condensan en cuatro fundamentales, a saber: a) El enfoque ortodoxo. Que el gobierno aplicó durante los primeros meses de su gestión. La dolarización debe ser tenida como una variante de este enfoque. b) La postura sincretista, o la economía del " collage" que es el flamante giro que ahora impulsa Machinea. c) La visión populista. Que campea en las grandes agrupaciones políticas y en sectores sociales y productivos. d) El planteo de " cambio de modelo " o de salida ordenada de la convertibilidad. En el que me enrolo decididamente. 3. La Ortodoxia Deflacionista El gobierno aplicó en el arranque de su gestión el llamado shock de confianza. Si bien se observa, este planteo tiene, plan de convertibilidad de por medio, un claro sesgo prodefiacionario.