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270 – Las Razones del Campo

   Luego de la reciente protesta rural todas las organizaciones representativas de productores agropecuarios, hayan adherido o no a la medida, y el gobierno nacional, deberían retomar el diálogo a través de una mesa de discusión de políticas agropecuarias de mediano y largo plazo, con agenda abierta a todas las inquietudes y propuestas.

 

   Desde nuestros comienzos, primero como Frente Agropecuario Bonaerense y luego desde 1994 como Frente Agropecuario Nacional, hemos defendido el interés de los hombres y las mujeres del campo, así como el arraigo de la familia rural, a partir del interés nacional y de la búsqueda del bienestar general.

1º La ConvertibilidadCasi en soledad durante muchos años, especialmente durante la década de los 90, padecimos la soberbia de las cúpulas que rompían la realidad, pretendiendo establecer que “el metro tenía 50 centímetros”. Advertimos el final trágico que tendría ese proceso destructivo, y denunciamos el sistema financiero perverso, la distorsión de precios relativos con retenciones implícitas a las exportaciones en el orden del 60 por ciento, la desaparición de decenas de miles de productores despoblando la campaña en éxodo migratorio a las ciudades, la pérdida de empleo, el aumento de la pobreza e indigencia, la privatización y desnacionalización de los servicios públicos esenciales y la concentración de la tierra y la economía.2º La DiscriminaciónSolo unos pocos dirigentes, y con la inspiración de un grupo de expertos del “Encuentro de Economistas Argentinos”, interpretamos desde la macroeconomía el padecimiento agrario que sufríamos en carne propia y que pocos tenían en cuenta. Hemos aprendido que las soluciones se tornan difíciles si la sordera intelectual y la discriminación elitista se contagian como común denominador y el pensamiento único se pretende instalar como verdad absoluta e incontrastable.Lejos de la autoridad normal compañera del acierto, nuestra prédica provocó el encono abierto y el destierro sistemático de todos los foros, al calor de grupos e intereses que prohijaron durante casi once años un irreal sistema llamado de convertibilidad del uno a uno, responsable de una de las mayores crisis de nuestra historia como Nación. Y el tiempo, lamentablemente en cuanto al desastre de los noventa, nos dio la razón.Esperamos ahora que el debate de los actuales problemas permita abogar por consensos con la opinión de todos -recordando los errores del pasado para no repetirlos-, corregir las falencias de hoy y emprender el camino que permita vislumbrar una Argentina integrada y con un futuro colectivo mejor.3º El DiálogoLos argumentos de las entidades que convocaron al paro agropecuario en diciembre del 2006 tuvieron fundamentos razonables, especialmente en el tema de las carnes, por ciertos maltratos públicos innecesarios y por las enormes transferencias de rentabilidad del sector productivo hacia los eslabones más concentrados de las cadenas agroalimentarias, sin que los consumidores obtuvieran beneficios. Pero tal vez haya sido la falta de diálogo fecundo y entendimiento de entidades con el gobierno, la causa principal que llevó a muchos dirigentes bien intencionados a tomar medidas de acción directa de tamaña magnitud, a punto tal que ya decretada la medida, voces autorizadas manifestaban su posible suspensión para el caso de ser recibidas por el presidente de la Nación.Durante los últimos días, como Frente Agropecuario Nacional, hemos sido recibidos por el secretario de Agricultura, por el secretario de Comercio y, el lunes 27 de noviembre pasado, por la ministra de Economía de la Nación, en una extensa reunión donde encontramos apertura a nuestros reclamos, reconocimiento de errores y aceptación de algunos de nuestros pedidos, especialmente los referidos a reconsiderar informes técnicos de costos, a nuestro juicio equivocados. Asimismo, hallamos coincidencias con nuestra propuesta de establecer en el ámbito nacional una mesa de diálogo, debate y consenso en torno a las políticas agropecuarias, donde participen todas las entidades representativas de productores, sin exclusión alguna, junto a funcionarios del más alto nivel del gobierno.Sin perjuicio de las idiosincrasias propias de cada entidad, entendemos que persiste una base de entendimiento común si logramos contemplar la situación de toda nuestra población, especialmente la de los sectores más desprotegidos de la sociedad.4º La OportunidadHoy el mundo, como pocas veces antes, ofrece al campo y a nuestro país, la oportunidad de recuperar protagonismo, crecimiento y desarrollo, pero, al mismo tiempo, incorpora desafíos y acechanzas. Los países y las corporaciones internacionales observan con especial atención nuestros recursos naturales. Y la posibilidad cierta de aumentos significativos de la oferta, demanda y valores de los productos del agro y agroindustriales obliga a debatir con urgencia una política de precios internos que implique establecer cómo se equilibran el salto cualitativo y cuantitativo de la producción agropecuaria, producto de las altas tecnologías que avanzan a pasos agigantados, y los aumentos en los precios internacionales como consecuencia de una demanda explosiva de alimentos y biocombustibles que parece no tener límites. El mes de junio pasado acompañamos a Confederaciones Rurales Argentinas en un paro agropecuario que permitió a las dos entidades instalar ante la opinión pública la existencia de problemas productivos que deben solucionarse.Pero en momentos de lucha, cuando el conflicto escala a niveles peligrosos y la radicalización de las actitudes conspira contra una correcta solución y análisis de los problemas, consideramos necesario agotar las vías del diálogo para no regresar a un ominoso pasado.5º La EsperanzaA pesar de todos los avatares, la Argentina profunda busca su camino de salida desde el colapso que sufrió, y lo conseguirá gracias a aquellos dirigentes políticos, empresariales y sociales que, junto a todos los habitantes, compartan la idea de promover el bienestar general de nuestro pueblo y el afianzamiento del orden público, como corresponde a toda sociedad civilizada y republicana.Buenos Aires, 12 de diciembre de 2006COMISIÓN DIRECTIVA FRENTE AGROPECUARIO NACIONALFederico Palacio Horacio DelguySecretario Presidente