| CONSECUENCIAS DE LA POLITICA AGRARIA NACIONAL |
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| viernes, 29 de agosto de 2008 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Escrito por Ing. Agr. Guillermo Gallo Mendoza
CONSECUENCIAS DE LA POLITICA AGRARIA NACIONAL, INTERPRETANDO ALGUNOS RESULTADOS DEL CENSO NACIONAL AGROPECUARIO –CNA- 2002 E INFORMACION ACTUALIZADA
INTRODUCCION
Este breve documento constituye una actualización del elaborado inmediatamente de haber sido informados los resultados obtenidos por el CNA, así como de su actualización posterior con la publicación de los resultados definitivos del mismo.
En ambas versiones, partíamos de una pregunta que tiene algo más de dos décadas de antigüedad, pero aun sin respuesta contundente desde la política agraria nacional. La pregunta, que intentamos responder en aquellas versiones expresaba lo siguiente: ¿El País llegó al final del camino para ingresar en el indeseable sendero de una agricultura sin agricultores y de un medio rural sin habitantes? En las versiones anteriores, decíamos que el análisis de los resultados finales del CNA, parecieran señalar que, si bien todavía existe algún margen para la permanencia en el sector de una cada vez menos significativa cantidad de productores y titulares de la tenencia de predios de tamaño pequeño y mediano, bajo diversas formas (propietarias y no propietarias), el sector se encuentra próximo a confirmar las “predicciones y expectativas” (sobre la eliminación de por lo menos 200 mil productores considerados “no viables” por la magnitud de la superficie de sus predios) de la mayoría de los que, principalmente en los últimos cinco lustros, se desempeñaron como Secretarios de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (o denominaciones equivalentes) de la Nación, acompañando en ello al accionar concentrador de los pocos beneficiarios de los abundantes recursos naturales usados en la producción y/o en la extracción de las existencias y oferta de éstos. Las conclusiones del análisis realizado parten de comparar los resultados de los dos últimos CNA, es decir, los correspondientes a los realizados en los años 1988 y 2002 respectivamente, además de alguna otra información de fuente secundaria.
RESULTADOS DE LAS COMPARACIONES 1. Disminución de la cantidad de Personas que Viven en las Explotaciones (EAP) Comparando la información del CNA 2002 con la del CNA 1988, se observa una disminución de la cantidad de personas que residen en las EAP, la que adquiere mayor significación si se tiene en cuenta no solo la disminución en términos absolutos, sino también el hecho de la no retención del equivalente de la población resultante del crecimiento vegetativo de la misma. A nivel de País, en el año 1988 residían en las EAP 1.277.940 personas y en el 2002 1.233.589. Observaciones de campo efectuadas en algunas provincias, posibilitaron inferir la existencia de una significativa cantidad de predios sin habitantes, lo que podría asumirse como una de las implicancias del modelo productivo vigente, basado en monocultivos con tecnología de punta, cuyo costo resulta inalcanzable para los pequeños productores en general, así como para una cantidad cada vez mayor de productores medianos. La información complementaria, también de fuente primaria, permitió asumir que una parte de los titulares de predios “deshabitados” ya vendieron o están en proceso de vender sus predios a concentradores de superficies y emigrando a centros de población rural concentrada o a centros urbanos, mientras otros optan por arrendar sus predios, emigrando como los anteriores y ¿esperando?, quizás, la llegada de tiempos mejores, desconociendo las implicancias futuras y el costo de las externalidades negativas generadas por la degradación de los suelos de sus predios, causada principalmente por la tecnología aplicada en la producción. 2. Disminución de la Fuerza de Trabajo ocupada en el Sector
Un dato de importancia a la hora de realizar análisis sobre el comportamiento integral (social, económico, ecológico, es decir, ambiental) de los programas de producción, es el de la ocupación directa e indirecta que genera; así como los insumos que requieren y el impacto de su uso sobre los suelos, las aguas, la salud humana, la biodiversidad en general; la atmósfera; los rendimientos unitarios; los destinos de cada uno de sus productos; los impactos sobre la infraestructura pagada por la sociedad en su conjunto; los ingresos generados y su distribución entre los actores sociales y económicos que forman parte de los circuitos de cada uno de los productos; la tenencia de la tierra; la estructura agraria; las externalidades positivas y negativas; el financiamiento de la producción, etc., entre otros indicadores. Cabe mencionar que, a la fecha, prácticamente ninguno de los indicadores mencionados son tenidos en cuenta en el diseño de políticas agrarias, si bien no por ello deja de hablarse de alguno o de algunos de aquellos, pero considerados como compartimentos estancos y no bajo una visión sistémica como corresponde hacerlo. La estimación de la mano de obra permanente fue efectuada teniendo en cuenta la disminución ocurrida entre los años 1988 y 2002 (suponiendo una continuación de la tendencia estimada con la información de los Censos 1960-1969-2002), asumiendo que la disminución continuó como resultado de los procesos de expansión de los monocultivos asociados a tecnologías minimizadoras del Uso de Mano de Obra y la concentración de las superficies usadas en los cultivos. El resultado de esta estimación nos posibilitó asumir que la mano de obra permanente totalizó alrededor de 811.000 personas, o sea unas 221.000 menos que en el año 1988, lo que es compatible con la disminución no solo de la población rural dispersa, sino también con la de la rural agrupada. Respecto a la disminución de la población rural, en el siguiente Cuadro puede observarse lo ocurrido entre los años 1991 y 2001: EVOLUCION DE LA POBLACIÓN URBANA Y RURAL, 1991-2001
Fuente: elaboración en base a la información de los Censos Nacional de Población, Hogares y Vivienda, INDEC, años 1991-CNPV y 2001-CNPHV. De la lectura del Cuadro puede inferirse que 88,7% de la disminución de la población rural dispersa correspondió a lo ocurrido en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Corrientes, Chaco y Santa Fe. En los casos de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe puede encontrarse una explicación – en parte - por la expansión de cultivos extensivos, predominantemente monocultivos e incorporación prácticamente masiva de tecnología de punta (el conjunto “ahorra” mano de obra), mientras en los de las otras dos provincias podría ser el resultado de la altamente significativa disminución de la superficie implantada con cultivos industriales (generalmente mano de obra intensiva), a la par que, en el caso del Chaco, a una sustancial expansión del monocultivo de la soja en particular y de cultivos extensivos en general. Además, de la lectura de los Cuadros que se insertan a continuación, que posibilitan una comparación entre las magnitudes de las superficies cultivadas en los años 1988 y 2002, respectivamente, pueden inferirse las diferencias mencionadas en el párrafo anterior.
Notas: en Corrientes, Algodón corresponde a promedio anual del quinquenio 2002/03-2006/07; Caña de Azúcar promedio anual 2003/04-2004/05; Yerba Mate promedio anual 2002/2003-2004-2005; Té promedio anual 2002/2003-2004/05; Cereales (Arroz, Maíz, Sorgo y Trigo) es la suma de los promedios anuales de los quinquenios 2002/03-2006/07 en los casos de los tres primeros, y del trienio 2005/06-2007/08 en el caso del Trigo; Oleaginosas (Lino, Soja, Maní y Girasol) corresponde a la suma de los promedios anuales de los quinquenios 2003/04-2007/08 (Lino), 2002/03-2006/07 (Soja), del lapso 2002/03-2005/06 (Maní) y del bienio 2005/06-2006/07 (Girasol); Tabaco promedio anual del quinquenio 2002/03-2006/07. En Chaco, Algodón promedio anual del quinquenio 2002/03-2006/07; Caña de Azúcar promedio anual 2003/04-2004/05; Tabaco promedio anual del quinquenio 2002/03-2006/07.
Fuente: INDEC. Censos Nacional Agropecuarios, años 1988 y 2002 (período de referencia del CNA 2002 corresponde a la campaña agrícola 2001/02).
Notas: la primera columna de cada provincia corresponde al promedio anual del quinquenio 2002/03-2006/07 y la segunda columna a la campaña agrícola 2007/08. Fuente: SAGPyA. Dirección de Coordinación de Delegaciones. Estimaciones Agrícolas. Buenos Aires, 31-07-2008. En el paquete tecnológico denominado de punta, que consideramos funciona como instrumento en la concentración de las superficies y la producción, entre otros componentes materiales del mismo se destacan los utilizados en la siembra directa y los agroquímicos en general, cuya aplicación fue informada por los resultados del CNA 2002. De la lectura del Cuadro que se inserta a continuación puede inferirse que, en la mayoría de las provincias, el programa de producción actual se encuentra prácticamente dominado por los cereales y las oleaginosas, seguidas por las forrajeras implantadas, anuales y perennes. Así mismo, puede observarse el porcentaje de superficie implantada en siembra directa. En términos absolutos, cabe destacar que la superficie bajo siembra directa pasó de 8 millones (campaña agrícola 1998-99) a 15,7 millones (CNA 2002).
(a) incluye Cereales para Grano, Oleaginosas y Cultivos para producción comercial de semilla; (b) incluye solo las Forrajeras Implantadas;© excluye Forrajeras Perennes, Frutales, Bosques y Montes Implantados y Viveros. La exclusión global de las Forrajeras Perennes no implica negar que la siembra directa pudiera haber sido usada en la implantación de alguna porción de aquellas, realizada en el año considerado por el Censo, pero los resultados difundidos hablan de superficie Forrajera implantada en siembra directa, no desagregada en forrajeras anuales y perennes. (1) suma de las superficies usadas con Cereales para Grano, Oleaginosas, Industriales, Cultivos para producción comercial de semillas, Legumbres, Forrajeras, Hortalizas, Flores de Corte, Aromáticas, Medicinales, Condimentarias, Frutales, Bosques y Montes Implantados, Viveros y Sin Discriminar. Fuente: elaboración en base a los resultados definitivos del CNA 2002 realizado por el INDEC. El Cuadro muestra que el uso de la siembra directa es mayor en las principales provincias productoras de Cereales y Oleaginosas, con excepción de Catamarca, cuya superficie cultivada con especies de los grupos mencionados carece de significación. Aun falta determinar el impacto socioeconómico y ecológico, es decir ambiental en la acepción integral de este término, generado por el uso del paquete tecnológico denominado de punta, en acelerada expansión. Por otra parte, la mano de obra transitoria usada en el sector la estimamos en equivalente hombres-año, teniendo en cuenta los requerimientos de aquella expresados en las cuentas culturales de los principales cultivos. Es posible que la estimación haya incurrido en una subestimación en términos de la equivalencia mencionada, por cuanto se asumió el uso generalizado de tecnologías de punta en relación a los principales cultivos. La estimación efectuada dio como resultado que el total de Mano de Obra Transitoria usada en el sector fue igual a 382.793 unidades equivalentes a hombres-año (por consiguiente no se refiere, en términos absolutos, a la cantidad de personas que conforman el estrato de este tipo de Mano de Obra). Cabe aclarar que esta Mano de Obra generalmente vive en centros rurales (población rural agrupada), o en centros urbanos (de más de 2.000 habitantes). Lo descrito en los párrafos anteriores explica la sustancial disminución de la proporción (%) de la Población Ocupada en el sector agropecuario respecto a la Población Total Ocupada en el País, evolución que cobra mayor significación si se tiene en cuenta que el aumento de la desocupación afecta hoy, en cifras razonablemente aproximadas a la realidad, a alrededor de 20 % de la Población Económicamente Activa-PEA, a lo que debería agregarse un alto nivel de subocupación en la mayoría de los sectores, en especial en el sector agropecuario que, como ya se dijo, marcha aceleradamente hacia monocultivos con uso de tecnologías mano de obra extensiva. En el siguiente Cuadro se presenta la evolución de la participación (%) de la población ocupada en el sector agropecuario, en relación al total de la PEA ocupada. En la primera versión del documento presentamos también la evolución, en términos absolutos, de la población tanto de algunos Pueblos rurales como de otros considerados urbanos desde el punto de vista censal, denominación que consideramos debería ser revisada y ajustada desde el punto de vista cultural, por cuanto la mayoría de ellos son rurales y en determinados momentos crecieron como resultado de la migración de población que vivía y trabajaba en los predios, así como de población que vivía en pequeños Pueblos que prestaban servicios de apoyo a la producción agropecuaria y que perdieron razón de existir por las diversas razones que aparecen, tanto explícitas como implícitas, en el presente documento. Además, decíamos que una situación semejante se observa en algunos Partidos o Departamentos de cultura rural. Obviando la inserción del mencionado Cuadro que mostraba la evolución de la población en Pueblos rurales y urbanos, cabe sí destacar que la disminución de la población rural reconoce también como causa principal el cese de la extracción minera, o la potenciación de la emigración por el aislamiento en que quedó la población de numerosos pueblos, debido al cese de la circulación del ferrocarril, resultante ello de una errónea política de transporte de cargas y pasajeros. Pero todas esas causas no logran ocultar la responsabilidad que, en la disminución de la población rural, tiene el proceso de concentración de la tierra y la incorrecta selección de tecnología, sin políticas minimizadoras de sus efectos económicos, sociales y ecológicos negativos. Evolución de la proporción (%) de la Población Ocupada en el Sector Agropecuario respecto a la Población Total Ocupada
FUENTE: Elaborado en base a datos del INDEC.
3. Disminución de la cantidad de EAP
A nivel de País, puede agregarse que entre los años 1988 y 2002 la cantidad de Explotaciones Agropecuarias-EAP censadas con límites definidos disminuyeron en 82.854 unidades de tamaño, según escala de extensión, pequeñas y medianas, incluyendo EAP de hasta “500 ha” inclusive, abarcando una superficie total de 5.715.547 hectáreas, por lo que la superficie media global de las EAP censadas pasó de 469 a 588 hectáreas. También disminuyó en 6.310 la cantidad de EAP sin límites definidos, por lo que la disminución total entre ambos Censos totalizó alrededor de 89.164 EAP. En general, la disminución de la cantidad de EAP y superficie en los estratos de hasta 500 hectáreas, acompañadas principalmente por el aumento en el promedio de superficie de las EAP de más de 500 hectáreas, posibilitó reafirmar lo sostenido respecto a la concentración de la superficie como parte del proceso de expansión de los monocultivos y el uso de las denominadas tecnologías de punta, a lo que debe agregarse el sostenido proceso de concentración mediante las figuras de formas “no propietario” de tenencia (arrendamiento, contrato accidental, entre las principales). En el Cuadro que se inserta a continuación puede observarse, a nivel de País, los cambios ocurridos entre los años de los CNA 1988 y 2002, respecto a la cantidad y superficie de las EAP según escala de extensión de las mismas.
(a) la cantidad de EAP de hasta 500 ha disminuyó en 82.854 unidades y las de más de 500 ha en 75 unidades, pero las de más de 500 ha aumentaron en 1.922 unidades, por lo que la desaparición neta de EAP entre 1988 y el 2002 involucró 80.932 unidades, o sea, se trata de una diferencia absoluta. (b) la superficie de las EAP de hasta 500 ha disminuyó en 5.715.547 ha y las de más de 500 ha aumentaron 3.086.714 ha, por lo que la disminución neta de superficie en EAP totalizó 2.628.834 ha. En general, la disminución de la cantidad de EAP y superficie en los estratos de hasta 500 ha y el aumento en las de más de 500 ha, confirma lo sostenido respecto al proceso de concentración de la superficie que continúa operando en el País, como parte del proceso de expansión de los monocultivos y el uso de las denominadas tecnologías de punta. Fuente: INDEC. Elaboración en base a los resultados del CNA 2002.
En la provincia de Buenos Aires, la cantidad de EAP comprendida en los estratos (según escala de extensión) de predios con superficie de hasta 500 ha, disminuyó en 23.861 unidades (alrededor de 29,5% del total de la disminución de EAP a nivel de País), mientras en Córdoba la disminución involucró a 14.327 EAP (alrededor de 17,7% de la disminución de EAP a nivel de País) y en Santa Fe la disminución de EAP abarcó a 9.531 EAP (11.8% de la disminución de EAP en el País). De lo explicitado en el párrafo anterior puede inferirse que la disminución de EAP en el conjunto integrado por las tres Provincias mencionadas, constituyó 59% del total de las unidades con límites definidos “desaparecidas” a nivel nacional , y que correspondieron prácticamente en su totalidad a unidades que abarcaban los estratos de las EAP de hasta 500 hectáreas (véase Cuadros Anexos). 4. LA PRECARIEDAD DE TENENCIA DE LA TIERRA Se asume que la precariedad de mayor significación, según forma legal de tenencia de la tierra, corresponde a los productores agropecuarios localizados en predios sin límites definidos, lo que no desconoce que también la precariedad es de alta significación en el caso de los “ocupantes” que fueron censados en predios con límites definidos. La significación de los primeros puede inferirse de la lectura del siguiente Cuadro. ARGENTINA: Cantidad Total de EAP Censadas Con Límites Definidos y Sin Límites Definidos
Fuente: INDEC. Información del CNA 2002.
Como puede observarse, a nivel de provincia los porcentajes más altos de predios sin límites definidos, respecto al total de EAP censadas, corresponden a Catamarca (26,75%), Jujuy (54,80%), La Rioja (27,90%), Neuquén (60,53%), Salta (45,86%) y Santiago del Estero (48,31%) y a total de País es el caso de 10,83% del total de las EAP censadas. Resolver el problema que implica la existencia de productores agropecuarios localizados en estos predios es de alta prioridad para la incorporación de los mismos al circuito económico. Por ejemplo, transformarlos en sujetos de crédito, posibilitar el mejoramiento de las condiciones de las viviendas que actualmente habitan, etc., en una palabra, ser incorporados a la condición efectiva de ciudadanos de la Nación. En los dos siguientes Cuadros puede observarse la significación de otros dps tipos de tenencia precaria. Uno de ellos es el que afecta a los productores localizados como ocupantes en EAP con límites definidos y el otro, también de alta significación, es el que involucra a los productores propietarios de predios de hasta cien hectáreas de superficie, la mayoría de los cuales integra el conjunto de ausentistas que arriendan sus predios a los genéricamente denominados “pooles” que implementan principalmente monocultivos de soja. ARGENTINA. TENENCIA PRECARIA, REGIMEN: “OCUPANTE” (CNA 2002)
Nota: se refiere a tipo de ocupación en las EAP-s censadas con límites definidos. ARGENTINA. EAP-s DE HASTA 100 HECTAREAS DE SUPERFICIE, SEGÚN REGIMEN DE TENENCIA DE LA TIERRA
Nota: se refiere a régimen de tenencia en las EAP-s censadas con límites definidos; por lo tanto incluyen las 17.655 EAP-s desagregadas en
el Cuadro anterior.
Teniendo en cuenta la información suministrada por los tres cuadros anteriores, se puede asumir que, en general, las EAP-s que se encuentran en condiciones precarias totalizan alrededor de 208.233 unidades, lo que no implica desconocer que en el interior de este conjunto existen diferencias que pueden dar lugar al establecimiento de prioridades respecto a la urgencia de solución de los problemas que ello implica. Así, por ejemplo, reviste primera prioridad la solución de la precariedad en la que se encuentran los productores agropecuarios localizados en las EAP-s sin límites definidos y, quizás con la misma prioridad, los productores bajo formas de tenencia “no propietario” que trabajan en unidades de menos de 10 hectáreas. La determinación de la cantidad total de productores cuyas situaciones requieren soluciones urgentes, en última instancia, debe ser determinada mediante un trabajo de campo y gabinete expeditivo, haciendo uso intenso de la información de fuente secundaria existente. 5. Superficie Cultivada, Cultivos dominantes, Existencias Pecuarias y Otros Usos
A nivel de País, de la superficie total (174.808.564 hectáreas) de las EAP-s (297.425 unidades) censadas con límites definidos, 33.737.300 hectáreas fueron cultivadas en primera ocupación y 4.302.659 en segunda ocupación, o sea un total de 38.039.959 hectáreas implantadas en el año 2001/02 (en el período de referencia del CNA 2002. De la superficie total implantada en primera ocupación 27,3% correspondió a oleaginosas, mientras que de la implantada en segunda ocupación la usada en el cultivo de especies de este grupo constituyó 91,6%, predominantemente soja. A nivel de provincia, por la proporción de la superficie usada en primera ocupación en el cultivo de oleaginosas, respecto a la superficie total implantada en primera ocupación en cada una de las provincias, se destacan Chaco (46%), Santa Fe (39,1%), Salta (36,6%), Santiago del Estero (36,1%), Córdoba (35,7%), y Entre Ríos (32,1%), mientras que en segunda ocupación las principales provincias, siempre según la magnitud de la superficie implantada con oleaginosas, fueron las siguientes: Córdoba, 1.190.000; Santa Fe, 965.000 y Buenos Aires 900.000, hectáreas respectivamente, constituyendo en conjunto alrededor de 77,5% del total implantado en segunda ocupación con especies oleaginosas. Cabe destacar que del total de la superficie implantada en segunda ocupación, las especies oleaginosas se encuentran seguidas por las de cereales para grano. Además, de las 38.039.959 hectáreas implantadas, 34,2% correspondió a la usada en los cultivos de oleaginosas (13.016.750 hectáreas) y del total de ésta 29,8% correspondió a Córdoba, 26,6% a Buenos Aires, 20,4% a Santa Fe, 6,8% a Entre Ríos, 4,6% a Chaco, 3,3% a Santiago del Estero, 3,1% a la Pampa, 2,4% a Salta, 1,5% a Tucumán, 1,0% a San Luis y el 0,2% restante se distribuyó entre siete (7) Provincias. De las 13.016.750 hectáreas cultivadas con especies oleaginosas, 84,1% correspondió a soja, 14,2% a girasol, 1,6% a maní y el resto a otras especies. En lo que respecta a la superficie cultivada con Legumbres, Aromáticas, Hortalizas y Frutales, de gran importancia para atender los requerimientos de alimentos de la población del País, los resultados del CNA 2002 informan que los cultivos de especies de estos grupos usaron 922.518 hectáreas, de las cuales 59% correspondió a frutales (incluyendo Vid), 21,7% a hortalizas, 18,5% a legumbres y 0,8% a los cultivos de especies aromáticas. La distribución territorial de las 922.518 hectáreas cultivadas en el País con especies de este conjunto fue la siguiente: 25,6% localizadas en la provincia de Mendoza, 13,7% en Salta, 7,6% en San Juan, 7% en Buenos Aires, 5,5% en Tucumán, 5,4% en Entre Ríos, 5,3% en Río Negro, 4,2% en Jujuy, 3,9% en Catamarca y 3,8% en La Rioja. La magnitud de la superficie cultivada en el resto de provincias es de menor importancia relativa. Por otra parte, las provincias con mayor superficie usada en el cultivo de frutales fueron las siguientes: Mendoza 37,3%, San Juan 11,4%, Entre Ríos 8,9%, Río Negro 7,8%, Tucumán 6,6%, La Rioja 6,2%, Catamarca 5,1 y Corrientes 4,6%. En lo que respecta a la superficie usada en el cultivo de hortalizas, por su importancia relativa se destacaron las siguientes provincias: Buenos Aires 19,8%, Mendoza 15,7%, Córdoba 9%, Santiago del Estero 7,1%, Misiones 5,2%, Formosa 5,2%, Tucumán 4,9%, Corrientes 4,6% y Salta 4,1%. Cabe destacar que, a nivel de País, en el año 2002 la superficie cultivada con hortalizas disminuyó en alrededor de 69.000 hectáreas respecto al año 1988, ya que sus implicancias contribuyen a explicar tanto la disminución de la fuerza de trabajo aplicada en el sector agropecuario, como la desaparición de pequeñas EAP-s, la importación de volúmenes de algunas especies de este grupo, la disminución del consumo por habitante /año de éstas, entre otras consecuencias, además del incremento de la presencia de invernáculos. Entre las provincias productoras de legumbres, por la magnitud de la superficie usada se destacaron: Salta 61,9%, Jujuy 13,7%, Santa Fe 9,3, Buenos Aires 4,8%, Tucumán 3,1%, Santiago del Estero 2,4% y Misiones 2%, siendo por lo tanto de escasa relevancia la usada en estos cultivos en el resto de las provincias. Al igual que en el caso del cultivo de hortalizas, cabe señalar que en el año 2002 la superficie cultivada con legumbres disminuyó en aproximadamente 57.000 hectáreas respecto al año 1988, con implicancias semejantes a las explicitadas en el caso de las hortalizas. También, entre 1988 y el 2002, la superficie cultivada con aromáticas disminuyó alrededor de 5.500 hectáreas, como puede observarse en el siguiente Cuadro.
Nota: cabe señalar que en el CNA 1988 la superficie con Vid fue informada como cultivo industrial, mientras en el CNA 2002 figura como frutal. Pero no solo disminuyeron las superficies cultivadas con legumbres, hortalizas y aromáticas, sino también las correspondientes a cultivos industriales, así como las usadas por el bosque nativo y las forrajeras perennes.
Nota: en todos los casos, las cifras entre ( ) indican disminución en el año 2002
respecto al año 1988.
De la información explicitada en párrafos anteriores y de la lectura de los Cuadros, puede inferirse la significativa disminución de la superficie implantada con especies (legumbres, hortalizas y aromáticas y la mayoría de las industriales) cuyos cultivos requieren, comparativamente con los de otros grupos (cereales y oleaginosas) de especies, mayor cantidad de Mano de Obra. Por otra parte, como puede observarse en el Cuadro anterior, se produjo una fuerte disminución de la superficie implantada con especies forrajeras anuales y perennes. Ello, ocurrió a la par de una altamente significativa disminución de las existencias ovinas y porcinas, y un ligero incremento de las correspondientes a los bovinos y caprinos, como puede observarse en el Cuadro siguiente. En términos de equivalentes Vaca, la superficie requerida para este aumento es inferior a la dejada de usar por la disminución de las existencias mencionadas (a las que resta agregar la disminución de las existencias de equinos). Ello, y la sostenida expansión de la práctica del engorde a corral (“feed lot”), explican en gran parte la disminución de la superficie implantada con forrajeras anuales y perennes, entre estas últimas principalmente la que era usada en el cultivo de alfalfa, pura y asociada, disminución con implicancias negativas sobre la captación de nitrógeno atmosférico y los mayores requerimientos de fertilizantes inorgánicos.
Finalmente, puede asumirse que el ritmo de deforestación de bosques de especies nativas se mantuvo en niveles relativamente altos, expresados por una tasa promedio anual de 182.000 hectáreas, muy superior a la estimada para el lapso 1982-1990 que fue de 105.000 hectáreas, de las cuales alrededor de 68.000 fueron usadas en la expansión “hacia fuera” de la frontera agrícola [1], mientras que en los años 90 prácticamente la totalidad de la deforestación se realizó con objetivos de dicha expansión, estimulada por los altos precios de algunas especies, principalmente de la soja. Cabe destacar que, a la fecha, no se conoce que organismos de los sistemas de Ciencia y Tecnología, de Educación y de Salud, ni los responsables de la elaboración e implementación de la política agraria, estén realizando o hayan finalizado investigaciones tendientes a determinar el valor de las externalidades negativas ocasionadas por la expansión de los monocultivos, principalmente los de la soja, ni por la deforestación para cambio de uso de la tierra y, menos aun, por el uso de los fertilizantes inorgánicos y de los otros agroquímicos usados en el control de plagas y enfermedades de los cultivos. A lo anterior podría agregarse que, en las consideraciones de los actores mencionados en el párrafo anterior, los efectos negativos sobre la ocupación, la salud humana y la calidad de vida en general, constituyen asignaturas pendientes o negligencias irresponsables. En el Cuadro siguiente se presenta una síntesis que muestra la evolución de la superficie cultivada y la producción de las principales especies, entre el promedio anual del período 1970/71-1974/75 y el año 2006/07.
De la lectura del Cuadro se infiere que la expansión de la superficie cultivada principalmente con oleaginosas, predominantemente soja, se realizó no solo como parte de un proceso de disminución de la superficie cultivada con cereales (para granos y forrajeras) sino también por cambios de usos de suelos de bosque nativo y de producción pecuaria respectivamente, sin que a la fecha se haya realizado una evaluación ambiental de tales cambios, no obstante los indicadores evidentes de las externalidades negativas ocasionadas en gran medida por dichos cambios (en el Cuadro siguiente se presentan algunos ejemplos de dichas externalidades en el caso de la agricultura). Por otra parte, cabe señalar que los aumentos de producción de algunos cereales cuyas superficies cultivadas disminuyeron, se debió a significativos incrementos en los rendimientos. Tales los casos de los aumentos de rendimientos unitarios registrados en Cebada Cervecera (2.641), Maíz (4.043), y Sorgo Total (2.434), es decir aumentos en kg/hectárea sembrada.
EJEMPLOS DE EXTERNALIDADES NEGATIVAS, O COSTOS NO PAGADOS, EN LA AGRICULTURA
6. Respuesta a la pregunta introductoria
La respuesta, teniendo en cuenta los indicadores sucintamente explicitados y la información contenida en los Cuadros incorporados en el texto y en los Anexos a este breve documento, parece obvia. Pero ello no supone negar la necesidad de profundizar los análisis, estudios e investigaciones respecto a las implicancias del modelo de producción vigente y aun en expansión en el sector, y no solo para reafirmar la respuesta ya considerada obvia, sino además para posibilitar la correcta elaboración de la política agraria, y su consecuente implementación para superar los problemas ocasionados por el mencionado modelo de producción vigente. En síntesis, a continuación sintetizamos, basados en sus principales características, el modelo de producción vigente que hemos denominamos de “Articulación Pasiva y Residual con el Mercado Mundial, y de Ocupación Mano de Obra Extensiva”[2]. 6.1. Aspectos Generales Es evidente que el modelo vigente no forma parte de un modelo de desarrollo, sí de crecimiento basado en la implementación de un conjunto de políticas de respuesta a la coyuntura externa, es decir, muy similar al modelo agroexportador asumido por la denominada generación del ’80 (del siglo XIX), pero con algunos cambios significativos. La integración al mercado mundial postulada es tan estrecha que incluso el concepto de Nación resulta muy relativo. La restricción generada por el endeudamiento externo desde mediados de los años setenta (del siglo XX) constituyó el eje principal de la reestructuración de la economía. La implementación de la misma tiene tres rasgos principales que se fueron afirmando paulatinamente: · una mayor internacionalización de la economía, concretada mediante la apertura comercial y financiera; · una reprimarización de la economía en su perfil de especialización, que implicó un sustancial aumentó de la dependencia respecto a las exportaciones agropecuarias, agroindustriales o de materias primas de bajo valor agregado, como el petróleo y los minerales; · una prácticamente ausencia del Estado en lo que respecta a la producción de bienes y servicios. Nuevamente, como bajo el primer modelo agroexportador, la oferta agropecuaria debe posibilitar la obtención de divisas que posibiliten la adquisición de bienes requeridos por la población solvente y el pago de la deuda externa contraída y cuya legitimidad continúa siendo justamente cuestionada. 6.2. La Planificación y la Concepción Ambiental
El estilo de crecimiento vigente, en la práctica rechaza toda intervención del Estado y, por lo tanto, es crítico del proceso de planificación. Pero en realidad la planificación no desaparece sino que sus objetivos son reemplazados, operando por lo tanto un cambio en los instrumentos. La coherencia entre las políticas es cada vez más estrecha debido fundamentalmente a que tanto su diseño como su implementación están rígidamente controlados. Como puede observarse, en la implementación de este modelo se privilegia esencialmente el manejo financiero y las cuentas externas y fiscales. Las dificultades estructurales, manifestadas en un alto coeficiente de importaciones por unidad de producto bruto, muestran el mayor endeudamiento que supone un incremento del producto sin cambios en las estructuras del consumo. Dicho endeudamiento exige que una alta proporción de lo producido por las exportaciones sea orientada al pago de intereses de la deuda, consumiendo los recursos financieros que podrían ser aplicados a inversiones productivas en el País. En la práctica, el modelo vigente es opuesto a las políticas de promoción por considerarla desalentadora de la competencia. Sobre la base de este juicio, se implementó el retiro del Estado como productor, regulador y “protector” de la actividad económica, más allá de algunas intervenciones ocasionales de escasa efectividad no obstante sus altas resonancias. En los hechos, dejó a la competencia como único árbitro de las acciones, no obstante que ella opera en condiciones de mercados imperfectos. Respecto a los recursos naturales, el modelo vigente mantuvo las características restrictivas del estilo desarrollista, pero interrumpió los estudios concernientes a los inventarios de los recursos naturales. Los precios de los recursos continúan sin incluir las externalidades negativas, por lo que se alejan de la situación de libre competencia, es decir, no incluyen los costos necesarios para garantizar la reproducción de la naturaleza. ANEXOS
Los tres primeros Cuadros contienen información concerniente a evolución de la población global y rural y la distribución de la población total por regiones, mientras que los tres últimos Cuadros informan respecto al uso y costo de los fitosanitarios y al uso de fertilizantes. Argentina - Total País: Población, Volumen y Variación
Intercensal (absoluta y relativa)
El del año 2001 fue denominado de Población, Hogares y Viviendas.
Argentina – Total País: Evolución de la Población Rural (a)
y Total (en miles de habitantes). Censos realizados en los
años 1960, 1970, 1980, 1991 y 2001
* La que se encuentra en núcleos humanos de menos de 2.000 habitantes.
(1) incluye la población que vive en explotaciones agrícolas y la población dispersa en el medio rural.
(2) Total de población a nivel de País, en miles de habitantes
Fuente: INDEC. Censos Nacional de Población y Vivienda. Argentina: Distribución de la Población por Regiones,
años 1947, 1991 y 2001
Fuente: INDEC (Censos Nacional de Población y Viviendas 1947, 1991, 2001).
LOS FITOSANITARIOS En los Cuadros siguientes se presenta la información sobre el uso de los productos denominados genéricamente fitosanitarios. Como puede observarse en los Cuadros, el uso de aquellos aumentó significativamente a partir de la década de los años ’90 del siglo pasado, alcanzando en el año 2006 un nivel de alrededor de 250 millones de kilos/litros, adquiridos a un costo total de poco más de 800 millones de dólares. Los fitosanitarios forman parte del paquete tecnológico de siembra directa + biotecnología. Así, en el mencionado año, 71% de los poco más de 800 millones de dólares correspondió a la compra de herbicidas y, de éstos, prácticamente la mitad fue glifosato (Fuente: CASAFE). VENTAS DE FITOSANITARIOS (1990-2001) (en millones de dólares)
Fuente: CASAFE. Precio neto contado al distribuidor. La disminución experimentada en los últimos años se debe principalmente a la disminución de los precios finales de los productos. VENTA DE FITOSANITARIOS (1991-2001) (en millones de kilos / litros)
Fuente: CASAFE.
USO DE FERTILIZANTES Volumen de fertilizantes utilizados l984-2006
Nota: Cabe señalar que predomina netamente el consumo de Urea, Fosfato diamónico y Fosfato monoamónico. En los años 1999, 2000 y 2001 la participación relativa de los fertilizantes químicos fosfatados constituyó, respecto al total de fertilizantes importados, el 49,7%, 47% y 59,2% respectivamente. La importación de los fosfatados proviene principalmente de Estudios Unidos de Norte América, Rusia, Lituania, Marruecos, Túnez, China y Brasil. Fue habilitada la primera fábrica de Super Fosfato Simple Sólido que operará con la roca fosfórica que se importará de Marruecos. Fuente: Período 1984-95, consumo aparente SENASA; 1996-2001, Dirección de Agricultura en base a consumo aparente SENASA y variación de existencias anuales. Año 2001 y 2006, Fuente Fertilizar-INDEC. EVOLUCION DE LAS PRINCIPALES EXISTENCIAS PECUARIAS EXOTICAS
(1) En el conjunto del resto de provincias, la evolución global de las existencias caprinas fue la siguiente:
Fuentes: Elaboración específica para este documento, en base a información publicada por el INDEC. · Censo Nacional Agropecuario 1988. Resultados Generales, características básicas. Total del País. Nº 26. Agosto de 1992, Buenos Aires, Argentina. · Encuesta Nacional Agropecuaria de los años 1994 y 2000 · Censo Nacional Agropecuario 2002. Total del País y Provincias por departamento: resultados provisionales. CNA, Serie 1, Resultados Generales Nº 1.1. Buenos Aires, INDEC 2003. [1] Guillermo Gallo Mendoza – Carlos Enrique Suárez. Energía y Deforestación. En Desarrollo y Energía. Vol. 3, Nº5, IDEE / asociado a Fundación Bariloche. San Carlos de Bariloche, Río Negro, Argentina, marzo 1994. Síntesis del documento “Estimación de la magnitud de la deforestación ocasionada por el uso de la leña y el carbón vegetal como fuentes de energía. Ing. Gallo Mendoza, G. e Ing. Suárez, C. E. IDEE / FB, Septiembre de 1993, Buenos Aires, Argentina (con apoyo financiero parcial de la OLADE). [2] Guillermo Gallo Mendoza – Héctor Sejenovich. Planificación Ambiental. Buenos Aires, Argentina, marzo de 2003.
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