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Encuentro Economistas Argentinos


Grupo de economistas y dirigentes del agro y de la industria nacional inmersos en la problemática macroeconómica y sus derivaciones sociales y políticas. Se encuentra conformado por hombres y mujeres de todo el espectro político sin exclusión alguna.

 

EL Encuentro de Economistas Argentinos es un ámbito de discusión de los grandes problemas macro económicos, en el que convergen las ideas de todo el espectro político y social sin exclusiones de opinión.- El pluralismo es el arma más importante y el discenso el espacio donde las ideas buscan la forma de totalizar opiniones en pos del desarrollo armónico de la economía de nuestro país.-

 

Integrantes

   

 

EL Encuentro de Economistas Argentinos
Esta formado por un grupo de ecomistas de diferente extraccion politica y que desde el año 1990 vienen anunciando que el modelo economico nos llevaria a la situación de pobreza, desempleo, e hiperendeudamiento por la que atraviesa el pais

INTEGRANTES

 

  • Juan José Guaresti (Nieto)
  • Eduardo Conesa
  • Eduardo Curia
  • Horacio Delguy
  • Roberto Favelevic
  • Marcelo Lascano
  • Mercedes Marcó del Pont
  • Daniel Perez Enrri
  • Héctor Valle
  • Alberto Breilingher
  • Carlos Lanusse
  • Gerardo Tresca
  • POU SI O POU - ¿ QUE IMPORTA ?

    LO QUE INTERESA ES SALIR DE LA CONVERTIBILIDAD

     

    18 de febrero de 2001

    Entre el reemplazo de Pou y la inamovible Convertibilidad

    El crudo nivel de degradación en el que se halla entrampada la discusión sobre la política económica en la Argentina, es atestiguado por los dimes y diretes que rodean la actual situación de P. Pou, el presidente del B.C.R.A.

    Como es sabido, el desencadenante es el affaire ligado al lavado de dinero que parece rozarlo, aunque más no sea por una eventual debilidad en las tareas de control de la autoridad monetaria.

    Obviamente, el pronunciarse sobre una cuestión tan puntual, escapa a mis posibilidades; se requiere una investigación ad hoc ( visceralmente, estoy inclinado a considerar atendible lo que expresa la diputada Carrió, pero, naturalmente, carezco de datos precisos ). Pero, por lo menos, se puede enunciar una sospecha de tinte más genérico: cuando se piensa en toda esta timba financiera y en toda esta onda de endeudamiento militante afines a la convertibilidad, se percibe además toda esta rotación de " inversiones " que van y vienen - múltiples " take over " incluidos - ligadas en no pocas ocasiones a proyectos de viabilidad económica muy dudosa, factores éstos que medran con el lujurioso seguro de cambio gratuito definido por el sagrado 1x1, ¿ no será que " nuestro modelo " ha propiciado, y propicia, a destajo, la dinámica de dineros no santos, que " se lavan y cepillan " dentro de nuestra fronteras ?.

    Volviendo al tópico particularizado en torno a Pou, el entrecruce de posturas y de intereses suena tan estridente como divertido. A la postre, se nota un fenomenal desperdicio de energías que no conduce a nada realmente útil.

    El ataque contra Pou, por ejemplo, puede deberse en cierta medida a su cepa menemista, en lo que coincide con Monetta, el banquero sospechado de " manejar el lavarropas ". Pero, no sólo es menemista por su conexión política, sino porque, a la vez, Pou es un brioso cosaco de la dolarización, bandera que Menem levanta con vigor. Es factible que algunos aliancistas le salgan a pegar por estas razones; y, que, en paralelo, determinados senadores justicialistas salgan a apoyarlo por iguales razones.

    No obstante, lo más apasionante es ver como los banqueros, demás integrantes del establishment de adentro y de afuera, los economistas que conforman el rebaño de sostenimiento del plan, etc., estrechan filas en defensa de sus posturas e intereses.

    Los ditirambos en favor de Pou, llueven: " vestal de la convertibilidad y de la no emisión ",

    " economista serio, de renombre mundial ", " garantía del sistema ", y, por qué no: " padre de la patria ". Los más moderados en los elogios, dicen: " no importa tanto Pou como que el trato que se le otorgue mancille la credibilidad del sistema ". Pou es un " beatificable " porque no emite de manera autónoma ni va a dar rienda suelta a los reclamos de reducir encajes, inhibiciones éstas urgidas por la salud de la convertibilidad.

    Por ende, para estos conspicuos sectores - los dueños efectivos de la convertibilidad - el gobernador Ruckauf , con su reclamo anti - Pou, molesta ( se sospecha que ventila su conflicto en torno al BAPRO ), del mismo modo que Alfonsín y Alvarez fastidian. Obviamente, la lista de los fastidiosos es amplia.

    Pero, a la par, los molestos y fastidiosos, ¿ qué pretenden con su embestida contra el tierno Pou ?. Supóngase que se lo reemplaza; se puede apostar doble contra sencillo que aparecerán personajes como López Murphy, D. Marx ...Trotsky, Lenín o cualquier otro, que, para el caso, ¡ lo mismo da !. No serán celosos partidarios de la dolarización, pero es muy difícil creer que perturbarán a la convertibilidad asumiendo un decidido activismo monetario " pro productivo ". Se fue un dolarizante confeso; llega un fiel adherente a la convertibilidad bimonetaria. Y, ¿ qué ganamos ?. Nada. La política monetaria seguirá " tan pasiva " como hasta la fecha.

    Vayamos ahora hacia quienes como Ruckauf, otros políticos y varios empresarios despotrican contra Pou - les doy absoluta razón, y les presto mi apoyo - en función de la abominable política monetaria vigente: una política monetaria pasiva que nada hace para la reducción drástica de las tasas de interés domésticas con vistas a una reactivación auténtica.

    Me animo, fraternalmente, a preguntarles lo que sigue: ¿ estiman lealmente que, yéndose Pou, se modifica automáticamente la dañosa política monetaria en curso ?. Si esa estimación existe, luce ingenua.

    Hay dos maneras, dos genealogías, de pensar la cuestión: a) porque está Pou en el Central, los encajes son altísimos ( opera asimismo el Basilea plus ), lo que define la política monetaria pasiva que perjudica a la producción; o, b) porque está la convertibilidad, hay política monetaria pasiva ( altos encajes, etc. ), y, porque existe esta política, está Pou.

    Por momento, parece que muchos políticos y empresarios, piensan a estilo de a: cae Pou, se rectifica la política monetaria.

    Esta gente, obviamente, es bien intencionada, pero, su planteo, en el plano de las efectividades conducentes, no es consistente. Tenemos que volver a leer a Perón. Uds. se preguntarán qué tiene que ver el " viejo " en esto. Recuerden su célebre apotegma: " primero, la patria; después, el movimiento; y, por último, los hombres ( salvo él, obviamente ) ". Se fijaban las prioridades y las causalidades de arriba hacia abajo. Reemplacemos términos con los sinónimos que usa el establishment : convertibilidad = patria; política monetaria pasiva = movimiento; Pou = los hombres.

    Queridos muchachos: ¡ la causalidad, como se expresó, viene desde arriba hacia abajo !. Lo que aquí está en juego, no es Pou; " pedrito " no es más que una anécdota. El tema relevante es la convertibilidad, tal cual lo menciona, desde su visual, R. Alemann. Los altos encajes, el super Basilea, los demás respaldos, son intrínsecos al régimen de convertibilidad, y éste los exige inexorablemente a esta altura de su historial. Así como existe un blindaje financiero en lo que concierne al endeudamiento soberano, los altos encajes y demás resortes protectivos, conforman el simétrico blindaje financiero para el sistema financiero privado, y ninguno de estos blindajes o fortalezas están urdidos para favorecer directamente a la producción en general; lo que blindamos por ahí, lo des - blindamos por allá.

    Por lo tanto, si no se reemplaza ordenadamente la convertibilidad por un régimen de flotación cambiaria, en el seno de un plexo de políticas consecuentes, no hay forma real de contar con una política monetaria activa que reduzca fuerte las tasas e impulse la reanimación en serio.

    Hay que decirlo una vez más, y esto lo diré tantas veces corresponda ( " la letra con la sangre, entra " ): el nefasto 1x1 es el mecanismo esencial que preserva y reproduce las altísimas tasas de interés antiproductivas. Si no " dinamitamos " ese mórbido mecanismo como lo hizo Brasil a inicios del 99, seguiremos presas de las altas tasas domésticas, más allá de reducciones decorativas. Seguiremos violando el axioma de Wicksell, en el sentido de que, para la salud de la economía, la tasa de rendimiento financiero promedio debe acomodarse a la tasa de rendimiento productivo promedio.

    Señores, ¡ Pou es lo de menos !. No vale un centavo. No es más que una caricatura, si se quiere grotesca, del tópico de fondo. Y, este tópico es la convertibilidad, el régimen oprobioso que postra a la Argentina y que exige íntimamente una horrorosa política monetaria pasiva. Metidos dentro del régimen, es aplicable lo de Juan sin Tierra en el Santos Vega: " lo mismo da Pedro que Juan ". Si no es Pou, será cualquier otro. Será más de lo mismo de lo mismo.

    Amigos: está bien reclamar y declamar, pero, si queremos dar un paso más - ¿ queremos ? -

    debemos precisar con corrección y sin eufemismos las opciones reales. " Pou sí, o no ", no es una opción real. Con y sobre Pou, estamos discutiendo sobre espejitos de colores. " Reemplazar la convertibilidad ", esto sí es una opción real.

    Dr. Eduardo Luis Curia

    Economista - Integrante del Encuentro de Economistas Argentinos

    18 / 2 / 2001

     

    DECLARACION ANUAL DEL ENCUENTRO DE ECONOMISTAS ARGENTINOS

    LA ARGENTINA EN EL 2001

    Buenos Aires, diciembre de 2000

    Declaración Anual del Encuentro de Economistas Argentinos

    La Argentina en el 2001

    1- Que, a un año de asumido el nuevo Gobierno, la Argentina continúa con el mismo panorama sombrío que existía a fines de 1999 al mismo tiempo que la inmensa mayoría de los argentinos percibe una situación social y económica que empeora con el correr del tiempo. También, con niveles de actividad estancos, desempleo y pobreza en aumento y una persistente falta de competitividad, más allá de la ayuda circunstancial que podría llegar por mejores precios internacionales para alguno de nuestros productos exportables.

    2- Que la continuidad de las políticas aplicadas liquidó el enorme consenso político que la ciudadanía, con su voto, depositó en la coalición gobernante. La imagen del presidente de la Nación se ha derrumbado y la adhesión a la gestión gubernamental ha descendido a niveles impensados hace tan solo un año atrás.

    3- Que continuar, con fútil fidelidad, aplicando el modelo económico de convertibilidad con tipo de cambio fijo y bajo, no permitió, ni de lejos, cumplir con las promesas que aseguraban la recuperación económica y social de nuestro país.

    4- Que suena como triste parodia observar ciertos aires de euforia ante el otorgamiento de un “Blindaje Financiero” por 40.000 millones de dólares que, en rigor, solo servirá para diferir por un rato el fantasma del “default”. Un acuerdo financiero que cubre deuda con más deuda. Una cobertura económica que beneficia fundamentalmente a los prestamistas y a la que todos los argentinos deberemos costear con mayor trabajo y esfuerzo.

    5- Que, en el mejor de los casos, con condiciones internas e internacionales favorables, la expansión económica podría llegar a rondar, en más o menos, el porcentaje de aumento vegetativo de la población. Un resultado igual a nada si recordamos el empantanamiento, estancamiento y desasosiego social que venimos padeciendo durante varios años.

    6- Que el ex presidente Menem vio pulverizar su ascendiente político cuando sufrió en carne propia el agotamiento de la convertibilidad y el desastre socioeconómico se enseñoreó sin tapujos.

    7- Que ahora el presidente De la Rúa, al continuar con el Plan de Convertibilidad, debió hacerse cargo de las perversas consecuencias adicionales irrogadas por la continuidad del modelo económico.

    8- Que el Plan de Convertibilidad impulsa una progresiva degradación del país que atenta contra su viabilidad social y externa y torna precarias y efímeras las ventajas cortoplacistas que derivan de las falsas promesas que se lanzan siendo oposición. No se puede rendir pleitesía al modelo de convertibilidad y simultáneamente remediar la postración productiva y social que nos agobia.

    9- Que pretender gambetear a la realidad, vendiendo ilusiones, mientras se apoya la continuidad del modelo, depara réditos que se escurren de las manos cada vez más rápido.

    10- Que este juego chico, en el que se hallan enredados oficialismo y oposición, pone en jaque la legitimidad del propio sistema y nos proyecta peligrosamente hacia una anomia económica, social y política intolerable.

    DE LA TRAMPA DE LA CONVERTIBILIDAD A LA TRAMPA DE LA DOLARIZACION
    Buenos Aires, 27 de abril de 2000

    El nuevo gobierno recibió una pesada herencia. Ella se refleja en la magnitud que ya alcanzan tres grandes brechas en el plano de las cuentas externas, el fiscal y el social. Las mismas han venido creciendo peligrosamente y ponen en riesgo nuestro destino como nación desarrollada. Tanto la gravedad de este fenómeno como sus tendencias a empeorar confirman nuestro vaticinio, reiteradamente manifestado, acerca de las cada vez más peligrosas consecuencias de insistir con el modelo de la convertibilidad.
    En ese sentido, el Encuentro de Economistas Argentinos a través de numerosos documentos que hizo públicos ha señalado oportunamente que para el nuevo elenco gubernamental constituía una decisión clave en el arranque de su gestión optar por un reemplazo ordenado del régimen de la convertibilidad por otro asentado en una flotación cambiaria que a su vez, se encontraría inserta en el contexto de una propuesta integral y coherente, de políticas dirigidas a garantizar el desarrollo económico con estabilidad de precios.
    Sosteníamos que la ruptura con el modelo Menem-Cavallo debía ser total y sin concesiones no solo en aras de la salud del país y del pueblo, sino como fórmula ideal para aprovechar y consolidar el capital político poseído por el presidente De la Rúa. Si , en cambio, se ratificaba la convertibilidad, se incurría en el continuismo económico de fondo y el plexo de políticas congruentes con dicha ratificación profundizaría los problemas económicos y sociales que padecemos.
    La combinación entre la convertibilidad como premisa mayor, y el impuestazo y los aprietos provinciales como acción consecuente (sin olvidar las implicancias del proyecto de reforma laboral) depararon estos efectos: la salida de la recesión crónica se dilata y todo indica que la eventual recuperación será tan leve como frágil, el desempleo no amengua, los problemas de rentabilidad sectoriales persisten, la cadena de pagos se resiente, los depósitos y el crédito se estancan , las convocatorias y quiebras empresarias se acrecientan, las regiones del interior se tornan inviables y en los hechos no se advierte mejora relevante en la recaudación fiscal
    Apenas cabe citar a favor una cierta reducción de la tasa de riesgo país- lo que no fue exclusivo de la Argentina y una mejora de las exportaciones de escaso aporte en lo que concierne a su valor agregado, y con alta dependencia del desempeño de los precios mundiales.
    En estas condiciones el mal humor popular se repotenció. Hacia delante, las oportunidades de recuperación lucen muy inciertas, y , a la postre, cualquier atisbo reanimante se ve jaqueado por las falencias de sustentabilidad externa y social del modelo, lo cual no se consigue a través del módico paquete procompetitivo oficial, circunstancia ésta que ratifica una vez mas las rígidas limitaciones que impone la convertibilidad al ejercicio de Política activa.
    Así las cosas, si bien el presidente De la Rúa mantiene todavía notable adhesión popular, se debe aceptar que ésta se degradó en parte, en razón del mal humor social. Para peor, ciertos dirigentes y ciertos economistas cómplices del desastroso modelo de los 90, pretenden usufructuar ese mal humor y concentrar las culpas sobre el nuevo gobierno, para limpiar las propias, que son cuantiosas.
    Con gran osadía estos círculos lanzan ahora bravuconadas exigiendo rebajas de impuestos y subsidios masivos y la compulsión de tarifas de los servicios manu militari , algo incompatible con la convertibilidad que endiosaron y endiosan. Máxime con la crisis fiscal que ellos apoyaron y con los contratos monopólicos que alentaron.
    Queremos, finalmente, llamar respetuosamente la atención del presidente De La Rúa: La estrategia en curso refuerza la inviabilidad externa y social del país y mina el propio prestigio del gobierno. Lamentablemente, buscando medrar con la desesperación comprensible de vastos sectores sociales y productivos, muchos voceros de intereses creados locales hablan de la dolarización, con o sin devaluación, como coronación arquetípica sin término, del modelo. El tiempo disponible es escaso. Sino no se cambia urgentemente y de raíz, el modelo de convertibilidad con retraso cambiario de Menem-Cavallo, el Gobierno corre el riesgo de terminar pagando facturas propias.... y ajenas.
    La dolarización implica, en los hechos, cristalizar las distorsiones de la convertibilidad agravadas por la pérdida definitiva , no sólo de nuestras reservas internacionales, sino también de la soberanía monetaria y cambiaria.
    Todos somos conscientes de que es cada vez más difícil salir de este perverso sistema de tipo cambiario fijo pero no enfrentar la necesidad de construir alternativas a la situación imperante, significa aceptar la inviabilidad de la Argentina como Nación

     

    El FAN en la Casa Rosada

     

     

    Economia - El Cronista
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